Diferencias
fundamentales en la elaboración de los distintos
vinos
Los vinos Tintos sufren además
del estrujado de la uva previo a la fermentación,
el prensado de la misma. De este proceso, se obtiene
el llamado "vino de prensa" (vino corriente),
que puede ser mezclado para mejorar el vino final. ·
La temperatura de fermentación oscila entre los
29 y 30 ºC.
El vino tinto permanece mucho
más tiempo en contacto con sus hollejos o pieles
de la uva durante la fermentación, adquiriendo
así su color más oscuro.
Finalizada la fermentación
alcohólica la estancia del vino nuevo en los
depósitos continuará unos días
más hasta completar un mínimo de 16, durante
los cuales se realizarán al menos dos remontados
diarios. Es decir, los hollejos de la uva que suben
a la superficie, son sumergidos al fondo, lo que permitirá
un mejor contacto de los mosto con las pieles de la
uva portadoras de los componentes cromáticos
y aromáticos del vino consiguiendo que el líquido
resultante mantenga su color.
Finalizada la maceración,
los vinos son sangrados y situados en otros depósitos
de acero inoxidable para que realicen la segunda fermentación,
o fermentación maloláctica es decir, degradación
del ácido málico en ácido Láctico,
que dará como resultado el vino joven. Durante
esta estancia en depósitos, las lías o
heces sedimentan de manera natural y son retiradas por
simple trasiego de los vinos.
Las uvas blancas son especialmente
delicadas y pueden estropearse fácilmente. Por
esta razón, la vendimia, el transporte y el prensado
deben llevarse a cabo con la máxima atención.Se
fermenta sin hollejos o piel de la uva consiguiendo
así que no se tiña
La fermentación se realiza
a una temperatura controlada entre 14 y 22 grados aproximadamente.Al
concluir la fermentación se pasa al DESCUBE:
se oxigena el vino y se le eliminan las partes sólidas.
Los vinos blancos con mucho cuerpo suelen ser envejecidos
en barricas nuevas de roble que les proporcionan sabor
y textura. En el caso de algunos vinos escogidos, la
fermentación puede también producirse
en barrica.
La elaboración de estos
vinos está en el proceso intermedio entre los
blancos y tintos. Normalmente, el color de los vinos
rosados procede de los hollejos de las uvas tintas.
Durante la fermentación
permanece sólo pocas horas en contacto con los
hollejos. El vino rosado, una vez superada la fermentación,
sigue un tratamiento muy similar al de los vinos blancos.
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