Se prestó para fotos, saludos,
besos y miradas, se enfundó estilosa una txapela,
comió hongos y plantó un roble en medio
de borrascas de agua. Paloma San Basilio fue nombrada
ayer en Elgorriaga miembro de honor de la Cofradía
del Hongo y la Seta de Navarra, junto a Jesús
Marín, presidente de la Cofradía del Aceite
de Navarra. Los dos protagonizaron el noveno capítulo
de esta entidad.
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| En
primera fila, a la izquierda, el alcalde José
Miguel Galarregui con Yolanda Barcina y Paloma San
Basilio. P.F.L. |
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La Cofradía del Aceite de Navarra, una de
las que ayer cocinó hongos. P.F.L. |
Apenas 200 personas
pueblan Elgorriaga, localidad de Malerreka a sólo
dos kilómetros de Santesteban y embarcada en
la construcción de un balneario. Están
acostumbrados a la visita de personajes conocidos, al
menos desde que nació la Cofradía del
Hongo y la Seta de Navarra, presidida por el alcalde
de la localidad, José Miguel Galarregui.
La entidad dedicada a la promoción y conservación
de la micología celebró ayer su noveno
capítulo y levantó expectación
la visita de la cantante Paloma San Basilio, coprotagonista
del acto central, el nombramiento de los dos nuevos
cofrades de honor, que se suman a una lista de nombres
de variopinta procedencia, entre ellos el ya fallecido
boxeador Pedro Carrasco y su esposa Raquel Mosquera;
el actor Pedro Osinaga; el presentador Jordi Hurtado;
el remontista Koteto Ezkurra; el harrijasotzaile Migueltxo
Saralegui y la alcaldesa de Pamplona, Yolanda Barcina.
Precisamente fue ella la que, con una fórmula
en castellano y euskera, se encargó de designar
a los entrantes.
No era la primera
vez que Paloma San Basilio visitaba Elgorriaga, había
comido allí en más de una ocasión,
aprovechando las estancias en la casa que la cantante
posee en Azpilkueta, Baztan. Pero esta vez llegó
para quedarse, al menos como miembro de la Cofradía.
Y deberá volver si pretende cuidar el roble que
plantó ayer en el monte Bostorratz, en un paraje
situado a tres kilómetros del pueblo. Lo hizo,
azada en mano, y bajo una intensa borrasca que puso
a prueba a una mujer que se confesó amante de
los paseos por el monte baztanés en días
de lluvia.
Su árbol
está cerca de la Ruta del Hongo y la Seta, habilitada
en Elgorriaga hace varios años, dentro de las
actividades para promocionar el producto.
La jornada de
ayer contó también con una degustación
de hongos cocinados con cada uno de los productos representados
por las cofradías que ayer estuvieron en Elgorriaga:
la del Aceite de Navarra, la del Cuto Divino de Tafalla,
la de la Alubia de Tolosa, el Tostón de Vergara,
la Alcachofa de Tudela, el Salmón del Bidasoa,
el Txakolí de Getaria, el Esparrago de Navarra,
la Anchoa de Santoña, y también la sociedad
Napardi de Pamplona. "De esta forma podemos probar,
por ejemplo, salmón con hongos, espárrago
con hongos, o anchoa con hongos. Nosotros ponemos nuestro
ingrediente, y ellos el suyo", explicó José
Miguel Galarregui, y recordó que ayer se utilizaron
unos 40 kilos de producto. "Pero la temporada ha
sido buena", apostilló.
Necesidad
de un cubierto
La lluvia y el
viento evidenciaron ayer la necesidad que tiene Elgorriaga
de un espacio cubierto. El acto de designación
de los nuevos cofrades se desarrolló en el altar
de la iglesia del pueblo, una vez finalizada la eucaristía;
el atrio del mismo templo y los porches de un edificio
cercano se utilizaron para que las cofradías
pudieran cocinar sus cazuelas y para la degustación
posterior, puesto que la plaza, habitual escenario en
ediciones anteriores, es abierta. La tradicional subasta
se suspendió precisamente por falta de un local
adecuado. Con éste panorama, el alcalde insistía
en reclamar un lugar a cubierto, no sólo para
las actividades de la Cofradía, sino para la
vida cotidiana del municipio. "Llevamos años
con el proyecto del Museo Micológico que tendría
una sala adecuada y además el pueblo necesita
un frontón cubierto", indicó.
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