Las
denominadas Meriendas de la abuela comenzaron como algo
experimental que ya se ha convertido en uno de los grandes
atractivos dentro de la semana gastronómica en
Viana. Los vecinos se apuntaron ayer a la cita para
degustar platos que les trajeron a la memoria las meriendas
de cuando eran niños. La panadería Abadía
fue la encargada de realizar esta tarea, como desde
hace cinco años.
María Carmen Arana Antoñana y su esposo
Miguel Abadía Arina son los propietarios de este
horno que se encarga de evocar olores y sabores entre
los vianeses. Miguel Abadía es la tercera generación
de panaderos en su familia y esta casa recibió
el año pasado el homenaje del Consistorio durante
los actos de la semana gastronómica.
Desde la noche del viernes, Carmen Arana, ayudada por
unas amigas, comenzó a preparar el ágape
que se serviría durante la mañana del
sábado. Desde primera hora de ayer, y gracias
al trabajo de toda la familia, las mesas del horno comenzaron
a llenarse de pringadas, pan con aceite y azúcar,
arrope, mostillo, cebolla y pimiento arrastrados en
sal, bacalao, soldados viejos, etc. "Supone un
trabajo pero también es una manera de dar a conocer
nuestros productos, que no son de pueblo, sino artesanos
y hechos de uno en uno", matizó Arana. Las
novedades incorporadas este año han sido el chocolate
de tierra, el dulce de higo y los pimientos arrastrados
en sal gorda.
Diseñar el menú ha sido cosa de Carmen
Arana: "La mayoría de las cosas que se ofrecen
para degustar son alimentos que yo recuerdo de pequeña,
cuando merendaba en casa de mi abuela. Otros que he
ido incorporando son los que me propone la gente mayor,
más cosas de almuerzos en la cantina", explicó.
Entre las personas mayores que se encontraban disfrutando
del aperitivo se encontraba Marina Sáinz Velasco,
de 75 años, quien recordaba haber comido el arrope
con nueces, al igual que se ofrecía ayer. "Recuerdo
también cómo mis amigas y yo nos comíamos
los soldados viejos. Los envolvíamos en un papel
y los pisábamos, para quitarles las escamas.
Esto trae muchos recuerdos", manifestó.
Arana hizo alusión a los hábitos alimenticios:
"Soy consciente de que no se puede retroceder,
pero no está mal recordar viejos tiempos a través
de la alimentación. Por poco dinero se puede
hacer un aperitivo rico y sano".
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