El consejero de Agricultura,
Ganadería y Alimentación, Javier Echarte,
anunció ayer durante su comparecencia en el Parlamento
de Navarra su compromiso de presentar las nuevas leyes
forales de Sanidad Vegetal y Ordenación Vitivinícola,
que suponen las dos principales novedades de su programa
para la presente legislatura.
En su comparecencia,
realizada a instancias de PSN e IU-EB, Echarte repasó
la situación de su consejería y las actuaciones
de los últimos años, así como las
iniciativas en curso, ninguna de ellas de carácter
especialmente novedoso. Tal y como corresponde a un
departamento como el de Agricultura y Ganadería,
las directrices vienen dictadas en mayor o menor grado
por las políticas europeas de subvenciones y
cupos de producción, así como por la construcción
de infraestructuras (Itoiz-Canal de Navarra) impulsadas
políticamente por el Gobierno de Navarra.
Con tan escaso
margen de maniobra, Echarte se limitó a presentar
una declaración de intenciones y compromisos
a favor de los alrededor de 8.000 productores del sector
primario navarro y las dos leyes consabidas. "La
Ley Foral de Sanidad Vegetal -avanzó Echarte-
establecerá los criterios aplicables en esta
materia, así como la lucha contra las plagas
en particular". Dicho texto determinará
también las obligaciones, responsabilidades y
eventuales sanciones contra productores y usuarios.
Junto a la creación de una Comisión de
Sanidad Vegetal, el consejero anunció "las
inspecciones correspondientes" para asegurar una
producción "más acorde con el medio
ambiente y la salubridad de los alimentos".
Echarte adelantó
también la presentación de una Ley Foral
de Ordenación Vitivinícola, a fin de atajar
la creciente confusión en un sector estratégico
para Navarra. "Junto a las denominaciones de origen
-explicó el consejero-, surgen o pretenden surgir
nuevas figuras jurídicas relacionadas con la
promoción del vino, cuya proliferación
trae aparejada unos riesgos evidentes: exceso de nombres,
confusión para el consumidor, apariencia de calidad
cuando no la hay, incumplimiento de requisitos para
simular denominaciones..." . De este modo, se deduce
que la nueva ley procederá a la ordenación
de todos estos factores, así como al impulso
comercializador del vino de DO Navarra.
Por lo demás,
Javier Echarte apeló a "la coordinación,
la austeridad y la eficiencia" para explicar la
reestructuración habida en el departamento, siempre
con el objetivo de "ajustarlo a los dos pilares
de la Política Agraria Común, rentas y
mercados, por un lado, y política de estructuras,
por otro". Así, la dirección general
de Agricultura y Ganadería, cuyo titular es Andrés
Eciolaza, se corresponde al primer pilar, y la dirección
general de Desarrollo Rural, representada por Jesús
María Echeverría, al segundo.
Por otro lado,
y en su introducción sobre la incidencia del
futuro Canal de Navarra, Echarte dejó caer que
"primarán las transformaciones de secano
en regadío sobre la modernización de los
ya existentes". No obstante, recordó que
"este año se van a modernizar redes en una
superficie de 4.500 hectáreas", con una
inversión total de 14 millones de euros. Sobre
las obras del Canal de Navarra, el consejero subrayó
que para 2008 ya serán de regadío 5.700
nuevas hectáreas de Valdizarbe, Artajona, Puente
la Reina, Mendigorría y Larraga.
Por
la diferenciación
En su exposición
sobre ganadería, Echarte destacó que "tanto
en producción de leche como de carne, Navarra
debe apostar por una diferenciación en calidad
y garantía de producción, respetuosa con
el medio ambiente, el bienestar animal y las buenas
prácticas agrarias". Además, el consejero
avanzó su intención de fomentar nuevas
indicaciones protegidas y denominaciones de origen,
así como solicitar "a la Comisión
Europea ayudas para razas autóctonas como las
ovejas rasas y latxas, el caballo de raza Burguete,
la jaca navarra y la vaca betizu".
Sobre la cabaña
ovina, el consejero advirtió de las nuevas directrices
comunitarias, "que obligan a registrar individualmente
el genotipo de las ovejas para detectar el scrapie".
Siguiendo con la sanidad animal, Echarte se mostró
especialmente preocupado por el incremento del 22% en
la entrada de animales porcinos en Navarra durante 2002.
"Ello exige una vigilancia permanente, porque cualquier
relajación supondría un retroceso sanitario
importante".
La industria
agroalimentaria, que ocupa a 10.000 trabajadores navarros
y supone el 5,15% del PIB anual de la Comunidad Foral,
mereció un capítulo aparte en la comparecencia
de Javier Echarte, quien basó la potenciación
del sector en "la creación de nuevas empresas,
la mejora de la calidad mediante inversiones y una especial
atención a las cooperativas". Asimismo,
el consejero se comprometió a promover proyectos
de I+D en el marco del segundo Plan Tecnológico
de Navarra, además de considerar "especialmente
a las empresas artesanas".
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