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La bodega Príncipe
de Viana de Murchante ampliará en breve sus instalaciones
aunque no será en esta localidad ribera sino
en Cadreita, donde desde hace ya dos años y medio,
poseían alrededor de 1.500 robadas de tierra
con viñas (alrededor de 150 hectáreas).
Esta misma semana el gerente de esta bodega se ha reunido
con el alcalde de Cadreita, Julián Pina, para
solicitar la licencia de obras y el resto de trámites
necesarios con la idea de iniciar en febrero las obras
de la construcción de las nuevas instalaciones
que llevarán el nombre del último rey
navarro, Albret.
La intención de Príncipe
de Viana, que hace ya varios años amplió
su bodega de Murchante, es que estas instalaciones de
Cadreita funcionen de una forma casi independiente con
respecto a las otras y que la marca Albret tenga una
producción propia. Sin embargo, a corto y medio
plazo el vino se continuará embotellando en Murchante,
aunque en dos ó tres años la planta de
embotellado podría añadirse a lo que se
construya ahora.
Descripción
El lugar buscado para la ubicación
de la nueva bodega se encuentra en medio de todos los
viñedos, a los que se han añadido también
otras 1.500 robadas adquiridas este año. Estos
terrenos están situados junto a un camino en
las proximidades de la carretera de Villafranca (NA-660),
una vez ya pasado el desvío hacia Milagro.
Estas nuevas instalaciones tendrán
una superficie total de 14.600 metros cuadrados, sumando
los diferentes aspectos de la misma en que destacan
los 6.500 metros cuadrados para la planta a construir
(en los que van incluidos las naves de elaboración,
la sala de barricas, las oficinas y el patio de descarga)
y los 1.370 metros cuadrados para zona verde. El resto,
unos 7.800 metros cuadrados, estarán dedicados
a aceras, accesos y viales.
Las pretensiones de Albret (marca
derivada de Príncipe de Viana) será la
de especializarse en vinos de alta gradación,
muy cuidados tanto en su elaboración como en
el seguimiento y crecimiento de la uva.
Hasta el momento esta empresa
había creado doce puestos de trabajo sólo
con los viñedos plantados hasta este año
y, según las estimaciones, la construcción
de una bodega podría dar empleo a otras seis
personas más. Según destacó el
alcalde de Cadreita, Julián Pina, "estamos
encantados, ahora se van a incrementar y quizás
aún más en el futuro. Eso es algo para
estar muy satisfecho. En las conversaciones que hemos
mantenido con el gerente le hemos insistido en que los
empleados de la bodega fueran del pueblo". Si todo
marcha como está previsto para la cosecha de
2003, septiembre u octubre, podrían estar concluidas
las obras.
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