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La Consejería
de Agricultura y Medio Ambiente aprueba “Ribera
del Júcar”, una nueva denominación
de origen de vinos –la novena en tierras castellano-manchegas–
que dispone de una extensión de 9.141 hectáreas.
El consejero, D. Alejandro Alonso,
presentó hace pocos días la Orden que
establece las normas regulatorias de la producción
de vino en esta nueva Denominación.
Alonso manifestó su satisfacción
por poder presentar una nueva garantía de calidad
y origen en la región, ya que “demuestra
que nuestros vitivinicultores están haciendo
un gran esfuerzo por mejorar sus producciones, por adaptarse
al mercado y al gusto de los nuevos consumidores, y
están apostando decididamente por la elaboración
de vinos de calidad”.
En este sentido, Alonso indicó
que “el Gobierno de Castilla-La Mancha siempre
va a apoyar aquellas propuestas del sector vitivinícola
que cumplan los dos objetivos básicos de nuestra
política en materia de vinos: la defensa de nuestro
patrimonio vitícola y el impulso de la calidad
de los vinos más la mejora de los procesos de
comercialización”. Añadió
que “estos dos pilares en los que hemos basado
nuestra política, junto al esfuerzo realizado
por el sector, es lo que ha permitido que nuestra región
alcance la posición de vanguardia en la que nos
encontramos”.
Los municipios productores de
vino situados en la zona ribereña del Júcar,
al sur de la provincia de Cuenca (Casas de Benítez,
Casas de Guijarro, Casas de Haro, Casas de Fernando
Alonso, Pozoamargo, Sisante, El Picazo), han reivindicado
en todo momento las peculiaridades específicas
y diferenciadas de sus vinos, derivadas de las condiciones
geográficas y orográficas de sus tierras,
la composición de las mismas y de su propio microclima.
Esta convicción respecto
a su peculiaridad ha hecho que se haya promovido, entre
los responsables de Cooperativas y productores y elaboradores
de vino de esta Zona Vitivinícola, la adopción
de una Denominación de Origen propia - Ribera
del Júcar - que le permita presentar y dar a
conocer a clientes y al mundo del consumo de vino sus
características distintivas. La Denominación
de Origen “Ribera del Júcar” debe
servir para propiciar una mejor entrada de sus vinos
en el mercado de vinos de calidad y, consecuentemente,
mejorar la rentabilidad de las explotaciones y de las
propias empresas de elaboración.
Ribera del Júcar, más
de 9.000 hectáreas de viñedos
Esta iniciativa surge hace aproximadamente año
y medio, cuando un grupo de cooperativas elaboradoras
de vino, bodegueros particulares y ayuntamientos de
la zona sur de la provincia de Cuenca deciden impulsar
la creación de una nueva D.O. bajo el nombre
de Ribera del Júcar, con el fin de diferenciar
en el mercado los vinos de esta zona.
Así, a finales de diciembre
de 2001 se creó el Consejo Regulador provisional,
presidido por Rosa Chazarra. El objetivo era definir
jurídica y reglamentariamente la nueva Denominación,
así como realizar los estudios técnicos
que avalaran la diferenciación de estos vinos
respecto a otros y el potencial vitivinícola
de esta comarca conquense.
Ribera del Júcar cuenta
con una superficie de 9.141 hectáreas de viñedos,
situados en los municipios conquenses de Casas de Benítez,
Casas de Fernando Alonso, Casas de Guijarro, Casas de
Haro, El Picazo, Pozoamargo y Sisante.
Las variedades de uva que se
incluyen en esta denominación son todas tintas:
Cencibel o Tempranillo, Cabernet sauvignon, Merlot,
Syrah y Bobal. La transformación de estas uvas
se realizará en bodegas situadas dentro de la
zona de producción y se elaborarán los
vinos “joven”, “tradición”
y “crianza”, todos ellos de acuerdo con
los métodos de vinificación, acidificación
y elementos físico-químicos que se establecen
en la Orden de creación de esta Denominación.
En cuanto a los rendimientos,
la Orden señala que serán de 63 hectolitros
por hectáreas, en el caso de viñedos con
conducción en vaso o en cabeza, y de 70 hectolitros
por hectárea en los vinos procedentes de parcelas
con conducción en espaldera.
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