Vendimiar a toda máquina
Gran parte de
las 1.300 hectáreas de viñedos que tiene
la villa ribera son recorridas estos días por
estas máquinas, que facilitan enormemente la
labor de los agricultores
Un total de 9
cosechadoras de uva recorren durante estas fechas los
viñedos murchantinos. Esta localidad ribera es
una de las mayores productoras de vino de la comarca,
con lo que la utilización de estas máquinas
se hace poco menos que imprescindible para completar
la vendimia.
La sociedad formada
por los murchantinos Francisco García Viamonte,
Santiago Escribano García y Francisco García
Pérez posee dos cosechadoras, a las que hay que
unir las máquinas propiedad de Alfredo y Jesús
Simón Jarauta, Roberto Hernández Echegoyen
y Pedro Echegoyen Jarauta, Emiliano Jarauta Simón,
Javier Calahorra Aguado, Ignacio Magaña Orta
y Rufino Simón Magaña. Además de
estas 8 máquinas, a Murchante acude, desde hace
10 años, una cosechadora de la empresa francesa
Hermanos Barrere.
Además
de utilizarlas para recoger la uva de sus respectivas
fincas, los propietarios de estas máquinas también
trabajan en los terrenos de todos aquellos viticultores
que requieren sus servicios. La tarifa de recogida de
uva con cosechadora que cobraron los propietarios de
estos vehículos el año pasado fue de 270
euros (45.000 pesetas) por hectárea. Estos precios
se marcan al final de la vendimia en función
de los resultados de la misma.
Murchante cuenta
con 1.300 hectáreas de vid, de las que el 90%
está emparrada. Las variedades de uva que posee
la villa son viura, chardonay, tempranillo, merlot,
cabernet, garnacha y mazuelo. La única variedad
que no puede ser recogida con cosechadora es la viura
debido a que el tamaño de la uva es mayor y corre
más peligro de romperse.
Durante la vendimia
-que se prolongará hasta el día 10 de
octubre-, las cosechadoras murchantinas son reclamadas
en localidades vecinas como Tudela, Ablitas o Cascante.
Máquinas
polivalentes
Los motores de
estas máquinas arrancan diariamente a las 8 de
la mañana, una hora antes de la apertura de la
bodega. Éste es el tiempo máximo que puede
permanecer la uva en el remolque antes de llevarla a
la cooperativa. La jornada laboral de las cosechadoras
concluye sobre las 19 horas. Su capacidad de recolección
es de unas 6 robadas por hora. En cuanto al precio,
la lista es muy variada. La inversiones van desde los
90.000 euros (15 millones de pesetas) de la más
barata, a los 150.000 euros (25 millones) de la más
cara.
Aunque mayormente
sólo se utilizan durante la época de vendimia,
este tipo de máquinas cosechadoras son polivalentes.
Adaptando a su estructura otro tipo de bastones, estos
vehículos pueden realizar labores de tratamiento
de viña o, incluso, de recogida de oliva.
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