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A lo largo del mes de septiembre se
ha llevado a cabo la vendimia en toda la Ribera. La
especial climatología de este año ha hecho
que la cosecha se adelantara y las escasas lluvias y
el abundante sol han dado a la uva una buena calidad.
La vendimia se ha adelantado este año, debido
al calor, unos diez o doce días, por lo que se
inició el veintiuno o veintidós de agosto,
recogiendo la uva de variedad chardonnay. Después,
se continuó con el merlot a primeros de septiembre,
y a finales de mes se recolectó el tempranillo.
Garnacha y cabernet han sido las últimas variedades
que se han vendimiado.
Tal como indica la Estación de Viticultura y
Enología de Navarra, EVENA, la sequía
de la primavera y el principio del verano hizo menguar
algo la producción, pero las lluvias de los primeros
días de septiembre hicieron que se recuperase
algo. Finalmente, según este organismo, la cantidad
de uva recogida ha sido similar o algo superior a la
del año pasado. Se calcula que se han cosechado
unos 100 millones de kilos de uva denominación
de origen Navarra en toda la comunidad foral. De esta
cantidad, el 35 por ciento aproximadamente, corresponde
a la Ribera Baja. En los campos incluidos dentro de
la denominación de origen Rioja se han recogido
unos 35 millones de kilos de uva.
gran calidad
La ausencia de lluvias a lo largo de los meses previos
a la vendimia tuvieron un efecto en la vid: El grano
aparecía más pequeño y las hojas
sufrieron una defoliación, es decir, tomaron
un color marrón. Esto fue más evidente
en los campos de secano, mientras que en lugares de
regadío las consecuencias fueron mucho menores.
Sin embargo, la calidad no parece haber sido dañada,
sino todo lo contrario. Según Joaquín
Pegenaute, director de Evena, el tiempo ha sido muy
bueno para este producto. Mucho sol y pocas lluvias
es lo más adecuado para la uva, y ha tenido como
consecuencia una uva sana, con un alto grado alcohólico,
un buen potencial de color y una acidez tartárica
moderada. "Ahora sólo hay que procurar que
a partir de este producto las bodegas elaboren también
a su vez un buen vino", señala el director
de Evena.
Precios sin cambios
En cuanto a los precios a los que se está pagando
este año la uva, éstos no se diferencian
mucho de los del año pasado, aunque sí
están siendo algo mayores. La oscilación
ha rondado entre los 0,30 y los 0,36 céntimos
de euro, es decir, entre 50 y 60 pesetas, para la garnacha.
El tempranillo se ha pagado entre 0,33 y 0,42 céntimos
de euro el kilo, entre 55 y 70 pesetas. Y las variedades
de merlot y cabernet han oscilado entre 0,54 y 0,60
céntimos de euro, entre 90 y 100 pesetas. Por
último, el chardonnay se ha pagado a unos 0,66
céntimos, 110 pesetas.
Además, en lo que coinciden agricultores y bodegueros
es en que la uva de denominación de origen Navarra
está alcanzando cada vez una mayor calidad
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