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El cirbonero de 34 años
Francisco Javier Garbayo Fuentes fue elegido presidente
de la Bodega Cooperativa Cirbonera en el transcurso
de la junta general anual que esta entidad agrícola
celebró la pasada semana y a la que acudieron
190 socios de los 578 que tienen derecho a voto. El
acto estuvo presidido por el presidente saliente, Serafín
Vicente, que cesaba en el cargo tras el periodo reglamentario
de cuatro años para el cual había sido
elegido.
Lo curioso del
caso es que el elegido había presentado su candidatura
para formar parte de la junta rectora junto con José
Ignacio Mena, Miguel Ángel Sesma y José
Antonio Trincado. Como candidatos a presidente se habían
presentado otros cuatro: Carlos Andrés, Domingo
Ayensa, Isidro Garbayo y Manuel Chivite Cornago. Según
explicaba el presidente electo, al comienzo de la junta
a mano alzada se acordó que todos los candidatos
tanto a la presidencia como a la junta rectora, fueran
elegidos conjuntamente y el que más votos sacase
fuera el presidente y el resto, excepto uno, formaran
parte de la junta rectora. A pesar de que los socios
votaron por mayoría a favor de esta propuesta,
alguno de los candidatos estuvo en desacuerdo y anunció
que se daría de baja como socio.
178
votos
El presidente
entrante obtuvo un total de 178 votos, seguido de inmediato
por Miguel Ángel Sesma con 176, José Ignacio
Mena con 171, Carlos Andrés con 162, Isidro Garbayo
154, José Antonio Trincado 135 y Manolo Chivite
con 122, quedando como último candidato Domingo
Ayensa con 121 votos. De esta forma, el que más
votos consiguió fue elegido presidente y los
seis siguientes formarán parte de la junta rectora.
Cabe destacar
que la práctica totalidad de los candidatos son
gente joven, un detalle a tener en cuenta ya que, tal
y como se encuentra el campo hoy en día y más
siendo personas jóvenes, no es muy corriente
que suceda esto. Francisco Javier Garbayo Fuentes es
un joven viticultor cirbonero casado con la tudelana
María Ángeles Melús, y padre de
una niña de cuatro años llamada Berta.
Según
comenta, el campo lo ha vivido desde pequeño.
Ya su abuelo paterno, Esteban Garbayo, fue socio fundador
de la Bodega Cooperativa Cirbonera allá por el
año 1.920. Luego su padre se ha dedicado siempre
al campo y ahora él ha tomado el relevo familiar.
Según sus propias palabras, ha trabajado en la
construcción y en la industria pero al final
se ha decantado por la viticultura, a pesar de, cómo
él decía, "no corren buenos tiempos",
aunque espera que "las cosas vayan mejorando".
Jamás
hasta ahora había formado parte de la dirección
de la Bodega Cooperativa y en esta ocasión fueron
varias las personas que le animaron a presentarse a
las labores directivas de esta entidad que tiene más
de 538 socios. El presidente electo todavía no
se ha marcado las líneas que va a seguir a lo
largo de estos cuatro años al frente de esta
entidad agrícola, pero sí que tiene claro
que su idea es continuar esa apuesta por la calidad
que inició su predecesor.
Para Francisco
Javier Garbayo es fundamental apostar por la calidad
si se pretende que la bodega sobreviva. En este sentido,
se remitía a lo acontecido en estas dos últimas
campañas donde el mercado ha caído de
forma preocupante y los viticultores han sufrido un
considerable descenso en sus ingresos.
Actualmente la
Bodega Cooperativa Cirbonera, además del vino
corriente de mesa de buena calidad, embotella vinos
de crianza y reserva. En otro orden de cosas, en esta
Junta General, que tuvo lugar en el amplio salón
social de la entidad, se aprobaban los resultados de
la gestión llevada a cabo en el ejercicio pasado.
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