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Alrededor de
quince mujeres han participado en el primer curso de
cata de espumosos organizado por la asociación
de mujeres Candela de Cascante. Celebrado en las instalaciones
de la Bodega Cooperativa Nuestra Señora del Romero,
ha sido impartido por la directora de la Escuela Navarra
de Cata, Pilar García-Granero.
Durante el curso, las mujeres
conocieron los métodos de elaboración
de los espumosos, además de aprender a diferenciar
el cava del champagne, ya que aunque las dos denominaciones
comparten el mismo sistema de elaboración y técnicas,
existen varias diferencias entre ambos productos. "En
primer lugar está el clima -señalaba García-Granero-
ya que Cataluña, donde se elabora el 99% del
cava, tiene 2.500 horas de insolación, unas 800
más al año que en la región de
Champaña". Las temperaturas muchas veces
sobrepasan los 30ºC y la pluviometría ronda
los 550 litros (frente a los 800 de Epernay).
Todo esto se traduce en que la
vendimia puede variar en más de mes y medio de
un lugar a otro. En Francia se lucha contra un clima
muy difícil y la falta de sol hace que los mostos
sean de baja graduación, que requerirán
una chaptalización para alcanzar los 9 ó
10 grados de alcohol en potencia. En Sant Sadurní,
por ejemplo, los enólogos tienen que vigilar
los viñedos para que la uva no sobrepase los
10 grados. A todo esto hay que sumarle la calidad de
los suelos: arcillosos y calcáreos en el Penedés,
y cretas (de gran drenaje) en la región gala
de Champaña.
Variedades
En cuanto a las variedades de
uva, la región francesa de Champaña se
caracteriza por el cultivo principal de Chardonnay (26%),
Pinot Noir (35%) y Pinot Meunier (39%), mientras que
en la zona del cava la variedad es mucho más
extensa. Así se pueden encontrar cultivos de
Xarel, Macabeo, Parellada, Subirat, Chardonnay, Garnacha
y Monastrell para los cavas rosados. En lo que se refiere
a la duración de la crianza en rima, el cava
tiene nueve meses como mínimo y 30 para los grandes
reservas, mientras que el champagne es de 12 meses en
rima (más tres meses tras el degüello o
retirada de los posos de sacarosas y levaduras) y de
tres años para los champagnes Millésimé.
Los vinos espumosos se caracterizan
por su alto contenido en anhídrido carbónico,
que puede provenir de un gasificado artificial en el
embotellado, de una segunda fermentación del
vino por parte de las levaduras en un sólo depósito
(método Granvas o Cuve Close), y el que se obtiene
de una segunda fermentación del vino en la botella
definitiva (método tradicional o methode champenoise,
denominación solamente válida para los
vinos de la Champaña desde 1994).
Este último método
es el empleado en la elaboración de los cavas
y el champagne: la uva es transportada a la bodega con
cuidado para que no haya maceración, se prensa
con suavidad y se elabora un vino blanco seco (10 u
11 grados alcohólicos) cuya fermentación
se realiza en depósito o barrica.
La elaboración de la cuvée
o mezcla de vinos base la realiza el enólogo
y puede ser horizontal (vinos de la misma añada)
o vertical. Añadiendo el licor de tiraje (sacarosa
y fermento), homogeneizando la mezcla, llenando las
botellas y tapándolas con un tampón de
corona, las botellas se colocan horizontalmente (fase
de rima) para que tenga lugar la segunda fermentación.
La temperatura de los cavas ronda
los 12 grados centígrados y esta segunda fermentación
durará varios meses, asegurando, de esta manera,
una burbuja fina y persistente, además de lograr
aumentar su graduación alcohólica entre
uno y 1,5 grados. La fase de decantación o removido
se realiza en los pupitres de forma inclinada, para
que los posos vayan descendiendo al cuello de la botella,
la cual se rota de manera periódica un octavo
de vuelta. "Los operarios -explicaba García-Graneromueven
entre 35.000 y 40.000 botellas al día, pero desde
hace diez años se emplean giropalets neumáticos
de gran capacidad".
El degüelle de las botellas
consiste en la retirada de los posos colocando las mismas
boca abajo y sometiendo al cuello a una temperatura
de 20 grados centígrados, que se congela y, posteriormente,
se retira el cubito con los posos. Finalmente, se rellena
el vacío con el denominado licor de expedición,
compuesto por vino y azúcar, que determinará
el producto final: brut nature (sin añadir azúcar,
tiene menos de 3 gramos de azúcar por litro),
extra brut (0 a 6 gramos), brut (0 a 15), extraseco
(12 a 20), seco (17 a 35), semiseco (35 a 50) y dulce
(más de 50 gramos).
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