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El Ayuntamiento de Murchante tratará en esta
legislatura de dar los primeros pasos para la creación
de un Museo Etnográfico del Vino en la localidad
que aúne los esfuerzos no sólo del Consistorio,
sino de bodegas e incluso de artesanos de la zona como
los toneleros hermanos Martiartu. Esta iniciativa, según
explicó ayer el concejal murchantino de Juventud
y Desarrollo Local, Julián Mediavilla, es uno
de sus objetivos para la promoción turística
donde no sólo implicaría a productores
de Murchante sino incluso de otros municipios riberos.
Las primeras reuniones, previstas para agosto, se debieron
retrasar por el adelanto de la vendimia aunque tiene
hasta el momento el apoyo de la mayoría de bodegas.
"Por el tema de las vendimias se han ido demorando
las reuniones. La idea es que la próxima semana
tenga lugar la primera reunión aunque ya he mantenido
contactos con gente del sector vitivinícola del
pueblo. Pero no podemos estar al margen de pueblos como
Cintruénigo, Corella, Monteagudo o Ablitas, aunque
la idea que Murchante fuera el referente", destacó
Mediavilla.
La intención del edil es mostrar en ese museo,
además del proceso del vino y parte de su historia
emplear parte del patrimonio etnográfico de los
toneleros murchantinos y al mismo tiempo un pequeño
centro de interpretación, "que en ningún
caso pretende hacerle la contra al Museo del vino de
Navarra". Para ello ha mantenido contactos con
todos los responsables de las bodegas. "Con Príncipe
de Viana, con la Cooperativa, con la Bodegas Ecológicas,
con las de Luis y Javier García y con la de los
Escribanos que lo elaboran de forma artesanal. La predisposición
en todos los casos es buena y sólo está
en contra Joseba Altuna que tienen aquí una pequeña
bodega familiar y piensan un proyecto de bodega de series
limitadas en Monteagudo". La idea se completa con
la búsqueda de un edificio acorde a estas necesidades
dentro de la propia localidad.
Hay que recordar que en Murchante la tradición
del vino tiene muchos siglos de existencia. No en vano
es famosa y legendaria la frase que durante años
(realizada alrededor de 1970) se pudo leer a la entrada
del pueblo Quien a Murchante vino y no probó
el vino ¿a qué vino?, que no hace mucho
se ha vuelto a colocar.
Otro de los proyectos que se barajan desde el Consistorio,
éste ya aprobado por el Consorcio EDER, es la
mejora del sendero que une esta localidad con la ermita
de San Gregorio que, a su vez, se uniría a la
Vía Verde del Tarazonica, convirtiéndose
en un apéndice de esta antiguas línea
férrea. Según argumentó Mediavilla
"mi idea era trabajar en un proyecto que se llama
hábitat autóctono, para, en realidad,
enlazarlo con la ruta del Tarazonica".
Paseo paralelo
Se trataría de un paseo paralelo al Canal de
Lodosa hacia el Oeste, lugar donde se encuentra la ermita,
a aproximadamente un kilómetro de Murchante.
"Como complemento a todo esto contemplábamos
que en algunas zonas del pueblo, que estaban muy sucias
y deterioradas y son terrenos del Ayuntamiento, se habilitaran
hábitats autóctonos con plantas autóctonas
y paneles explicativos".
Asimismo la idea del edil es poner arbolado en estos
1.000 metros y aprovechando el día del árbol
ir plantando con los niños para que la experiencia
sirva también para educarlos en el medio ambiente.
"La Ribera ha llevado un desarrollo industrial
y urbanístico de tal calibre, ha habido tal expansión
que le hemos dado la espalda a la que es el aprovechamiento
de los recursos medioambientales".
La preocupación de Julián Mediavilla
se centra también en tratar de conseguir varios
elementos que en la actualidad faltan en Murchante como
una guardería, un polígono industrial
o unas instalaciones deportivas.
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