Cuando
la Cooperativa Vinícola Murchantina echó
a andar en 1958, pocos pensaban que 44 años más
tarde se convertiría en una de las bodegas pionera
en Navarra en la elaboración de vinos. El esfuerzo
ha sido de todos y cada uno de los viticultores que
han mimado sus viñedos para llevar sus mejores
uvas a estas instalaciones que, en los últimos
diez años, se han transformado por completo.
Se ha invertido más de 6 millones de euros en
dotarla de los sistemas más competitivos. Este
año se han recibido unos 8,2 millones de kilos
de uva, pero está preparada para soportar un
volumen de hasta 14 millones de kilos.
Al día de hoy la bodega
está cuidando al máximo la fermentación
de los 5,6 millones de litros de vino de esta campaña
para comercializarlo con las marcas Remonte y Basiano.
No obstante, el lanzamiento estrella será con
la etiqueta del recuperado vino Karrikiri. Según
el gerente, Miguel Miranda. "La cosecha de esta
campaña ha sufrido un descenso de un 15% por
hectárea con relación al 2001, aunque
la cooperativa, al tener más extensión,
ha recogido la misma cantidad de uva, es decir, unos
8,2 millones de kilos. En Murchante, en circunstancias
normales se deberían de recoger entre 11 y 12
millones de kilos. Por lo tanto, estamos recibiendo
entre un 30 ó un 40% menos de grano", explicó.
"No obstante -aclara- la
calidad ha sido muy buena, pese a las lluvias caídas
en los primeros días del pasado mes de septiembre
Y que pudieron influir algo en la merma de la cosecha.
No obstante, los vinos serán de mucha calidad.
El grado ha salido con una media de 13 ó 13,5%,
sobre todo los cabernet y los merlot. El tempranillo
sacó entre 12,5 y 12,8%. Es decir que el grado
fue suficiente".
El viñedo sigue siendo
el cultivo prioritario en Murchante aunque ya no tiene
tanta fuerza como estos años de atrás.
En los tres últimos se plantaron 300 ó
400 hectáreas. "Los sistemas productivos
y de recolección avanzan a marchas forzadas y
en una agricultura que cada vez se moderniza más.
Desde hace unos 10 años se planta el viñedo
mediante el sistema de emparrado. Pocos son los que
optan por la fórmula de vaso para recoger a mano
porque resulta más costoso de trabajo y económicamente.
De ahí la implantación de las cosechadoras
de uva. Es más barato cosechar porque cobran
unos 240 euros por hectárea. Es decir, si salen
8.000 kilos de uva por hectárea, cuesta a tres
céntimos de euro por kilo", revela Miguel
Miranda.
Climatología
y elaboración
La vid es una planta muy delicada
y puede verse muy afectada por las heladas o las lluvias
cuando el fruto está madurando. Las labores mecánicas
de laboreo, riego y tratamiento de fitosanitarios son
muy importantes, pero, en este caso, son fáciles
porque en Murchante los viticultores tienen una gran
experiencia ya que han nacido para ello.
Si importante es el cultivo para
obtener un buen fruto, no lo es menos la elaboración
de los caldos para obtener un buen vino y la Cooperativa
Vinícola Murchantina es pionera en Navarra en
los medios de elaboración. Las obras todavía
no han concluido y ahora el objetivo de la bodega es
mejorar el aspecto exterior. "Vamos a pintarla
por fuera y hay que redistribuir los accesos. Esto lo
acometeremos a partir de enero de 2003. También
vamos a poner nuestro eslogan de Quien a Murchante Vino
y no bebió Vino, ¿para que Vino?, recuerda.
Por otra parte, la cooperativa ha recuperado este año
la marca Karrikiri. Hemos seleccionado vinos jóvenes
del año. Sacaremos un Cabernet, Tempranillo,
Merlot y ahora empezaremos con las crianzas, reservas
y grandes reservas. Vamos a destinar unos 150.000 litros
de este año, lo que supone unas 200.000 botellas
de vino".
La buena aceptación que
están teniendo los vinos murchantinos entre los
consumidores anima a la dirección de la bodega
a seguir mejorándolos. Pese a lo complicado que
está el mercado, "conseguimos vender todas
las existencias todos los años y se puede decir
que atravesamos una situación privilegiada",
reconoce Miguel Miranda. Los 250 socios en activo de
la Cooperativa Vinícola Murchantina cultivan
1.300 hectáreas de viñedo. La campaña
de este año comenzó el pasado mes de septiembre
con la vendimia de la variedad Chardonet y acabó
la pasada semana. La bodega recibió unos 8,2
millones de kilos de uva, de los que más de 4,5
fueron de la variedad Tempranillo, 1,3 de Carbernet,
1 millón de Merlot, 600.000 kilos de Chardonet,
400.000 de Viura, 300.000 de Garnacha y 100.000 kilos
de otras variedades. Los 5,6 millones de litros de vino
resultantes se embotellarán con las marcas Remonte,
Basiano y Karrikiri, "el 70 u 80% del vino embotellado
lo exportamos porque el mercado nacional es más
complicado".
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