El Consejo Regulador de la Denominación
de Origen (CRDO) Navarra presentó hoy en Pamplona
la campaña de comunicación, que bajo el
lema «Tintos de Navarra. El alma de nuestra tierra»,
pretende dar a conocer a nivel nacional estos caldos,
mejorar su distribución y poner de moda a la
Comunidad foral para que resulte atractiva para nuevos
inversores.
El presidente del Consejo Regulador,
Alvaro Marino Pérez de Rada, presentó
los anuncios de la primera fase de esta campaña,
dirigida inicialmente a televisión y revistas
especializadas, que se desarrollará a lo largo
de los próximos cuatro años, con la colaboración
del Gobierno de Navarra, y cuyo coste asciende a 13,8
millones de euros.
La presentación de la
campaña reunió en el Museo de Navarra
además de a personas vinculadas al sector vitivinícola
navarro a personalidades de la política y la
sociedad de la Comunidad foral.
Previamente, el presidente del
Consejo Regulador, acompañado por el consejero
de Agricultura, Ignacio Martínez Alfaro y el
responsable de la campaña, Santiago Yago, de
la agencia Bassat-Ogilvy, dieron a conocer la campaña
en conferencia de prensa.
Así, Alvaro Marino Pérez
de Rada subrayó que su «primer objetivo
es dar a conocer que en Navarra hay tintos», si
bien también se pretende distribuirlos mejor
y tratar de «poner de moda» a Navarra en
cuanto a «la calidad de nuestros campos, clima,
gente y nuestros vinos para que vengan industrias y
nuevas bodegas a instalarse».
La campaña pretende recoger
y relacionar los vinos tintos D.O. Navarra con sus paisajes,
fiestas y tradiciones, por ello se eligió el
lema «Tintos de Navarra: El alma de nuestra tierra».
El hecho de centrarse en el tinto
se debe a que pese a que su producción supera
a la de rosado, no tiene la misma repercusión
a nivel nacional y es precisamente al mercado nacional
al que se pretende llegar con esta campaña.
Al respecto, el presidente del
Consejo Regulador subrayó que «España
es la asignatura pendiente» y es que, según
reconoció, «en muchos casos no se sabe
que en Navarra se producen tintos».
La Denominación de Origen
Navarra tiene un reconocido prestigio en rosados y blancos
-que representan el 20,4 por ciento y el 5 por ciento
del total elaborado- y, sin embargo, también
es productora de una amplia gama de vinos tintos -74,1
por ciento-.
Esto es lo que ha llevado al
Consejo Regulador, tras encuentros con viticultores
y bodegas, y con el apoyo de la Administración,
a poner en marcha este plan estratégico para
dar a conocer la calidad de sus tintos -joven, crianza,
reserva y gran reserva.
En la Comunidad foral hay 16.000
hectáreas acogidas a esta Denominación
y otras 6.000 acogidas a la Denominación de Origen
Rioja, según recordó el consejero, quien
se mostró «absolutamente convencido de
que tenemos una potencialidad importante, una capacidad
importante de producción de vino de calidad».
Subrayó que «no
tenemos por qué tener ningún tipo de complejo,
la cosa está difícil porque el mercado
está complicado pero también lo tienen
complicado los demás», añadió.
Puntualizó respecto a
la campaña que «se focaliza en el tinto,
pero sin denostar el rosado, que es un vino noble, caro,
que cuesta mucho hacer, al que Navarra le tiene que
estar muy agradecida».
El rosado, añadió
es «un vino emblemático para Navarra»,
pero, precisó, «hoy el gran mercado es
el del tinto» y por eso hay que incidir en él.
Tanto el consejero como el presidente
del Consejo Regulador aludieron a las medidas que se
están planteando a nivel nacional para el sector
vitivinícola y coincidieron en que muchas de
las cuestiones que se están planteando en cuanto
a regulaciones o limitaciones de producción,
en Navarra ya se realizan.
Martínez Alfaro, quien
señaló que es preciso partir de que en
España hay «realidades muy distintas»
en torno al vino, opinó que no se puede tratar
por igual al que compite dentro de la norma en un mercado
contingentado que al que no lo hace y al respecto dijo
que es preciso, por ejemplo, luchar contra los viñedos
ilegales.
Igualmente señalaron que
si es preciso recortar las producciones, que se recorten
«las de vino mal, las de vino de menor calidad».
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