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Dos navarros han desarrollado
un software específico para ahorrar costes en
las bodegas. Para comercializarlo han constituido la
empresa Elmira.
Toda la información de
la bodega de un solo vistazo en la pantalla de ordenador,
la situación en la que está cada depósito;
saber el volumen de vino que se tiene en total; conocer
de una botella de qué cuba viene, de qué
parcela, de qué año, qué coste
ha tenido..., y toda la historia de ese vino son algunas
de las ventajas de utilizar la aplicación informática
Bodegés. Un sistema ideado por los navarros Javier
Pérez Gamboa, de 31 años, y Esteban Sota
Leiva, de 35, y que contribuye a uno de los objetivos
que puede tener una bodega, como es el de ganar dinero,
por el ahorro de tiempo que supone, según explican
los promotores de la idea.
La experiencia de varios años de estos dos navarros
en el sector informático y bodeguero les ha llevado
a constituir la empresa Elmira (utilizan el nombre de
una ciudad de EEUU) para desarrollar la aplicación
informática Bodegés que ya venían
ofreciendo a sus clientes.
"Otras de las ventajas es que permite mantener
la calidad en el tiempo porque si no se tiene informatizada
toda la información no es posible volver a repetir
el proceso otra vez para obtener los mismos resultados",
explica Pérez Gamboa.
El sistema ya lo están aplicando diferentes bodegas
como Castillo de Monjardín, Bodegas Piedemonte,
Bodegas Ochoa, Señorío de Otazu, en la
Denominación de Origen Navarra. También
utilizan este software informático Parxet Marqués
de Alella, Cosecheros Alaveses y Pago de Carrovejas.
Ésta última, de Denominación de
Origen Ribera del Duero, es la proveedora de la Casa
Real y de Julio Iglesias, entre otros, y entró
en contacto con estos navarros por su página
web.
Víctor del Villar, de Bodegas Monjardín,
lleva utilizando la aplicación desde 1995 y en
una exposición en la feria de telecomunicaciones
Telena celebrada la semana pasada en Pamplona, explicó
las ventajas que ha obtenido con la aplicación
de este sistema. "El vino en Navarra no va a ser
un paraíso en los próximos años
y no es verdad que las dificultades económicas
se solucionen con la calidad. El vino tendrá
que ser de calidad y barato, y a eso ayuda Bodegés",
explicó. Además, el sistema contribuye
a la seguridad ya que se consigue que la información
esté disponible para la dirección y el
equipo técnico. "La información en
papel, además del gasto de tiempo que supone
buscar un dato, suele controlarla el enólogo.
Con este sistema, cualquiera puede acceder a ella".
La instalación del sistema, que se finaliza normalmente
en una semana, cuesta entre 3.000 y 12.000 euros. Además,
la empresa hace un seguimiento contínuo para
ir adaptándose a las nuevas necesidades. "La
relación con el cliente es contínua",
explica Javier Pérez.
La empresa busca ahora la expansión internacional
y buscar una buena posición en parte de Europa
(en concreto, en el sur de Francia), Sudamérica
y EEUU. "Lo vamos a hacer con una red de distribuidores
que estamos en proceso de homologación. "Tenemos
20 posibles clientes en Chile que están esperando
a que cerremos los acuerdos de distribución con
las empresas locales, porque es necesaria la cercanía
con el cliente", explica el directivo.
Los dos propietarios de la empresa, en la que trabajan
diez personas y que confía facturar 400.000 euros
este año, viajarán el próximo siete
de julio hasta Chile para asistir a la feria internacional
de vino Vinitech.
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