|
El uso de levaduras
inoculadas aumenta la calidad del vino blanco elaborado
con uva chardonnay mientras que no mejora la de los
vinos rosados, según demuestra una tesis doctoral
presentada en la Universidad Pública de Navarra.
El trabajo es obra del químico
pamplonés Pablo Fraile, quien estudia los aromas
que se generan durante el proceso de fermentación,
producidos por las levaduras, ya que "hay que tener
en cuenta que la contribución sensorial de los
compuestos volátiles de origen fermentativo en
vinos es de gran importancia y depende del tipo de levadura
que se utilice para la fermentación", concluyó.
Aunque ya existían estudios
de este tema, "constatamos que había poca
información acerca del vino rosado y tampoco
encontramos muchos estudios realizados con mostos no
estériles, elaborados con las mismas técnicas
utilizadas en las bodegas. Hay que recordar que hay
bodegas que usan la inoculación de levaduras
seleccionadas y hay otras que prefieren las fermentaciones
espontáneas", afirmó.
En este sentido, este químico
explicó en una nota que los objetivos que se
planteó en su investigación fueron "estudiar
la influencia de la inoculación con levaduras
seleccionadas ejerce sobre la fracción volátil
de origen fermentativo en mostos garnacha y chardonnay,
dos de las más utilizados en Navarra. Además
se trató de caracterizar el poder fermentativo
y de implantación de diferentes cepas de levaduras.
Y por último se quiso comprobar la calidad sensorial
de los vinos obtenidos".
|