Unidos para recuperar tradiciones
Son menos de cuarenta "caballeros"
para promover un buen número de eventos. El número
no parece importarles cuando se trata de conservar costumbres
de su tierra.
| Varios
miembros de la Orden del Volatín, con su
traje de gala, durante la procesión de la
Bajada del Ángel. |
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Han pasado 32 años desde
que un grupo de tudelanos decidiera unirse con el fin
de recuperar, potenciar y mejorar las tradiciones de
su tierra. Fue el 14 de octubre de 1970 cuando quedó
constituida la asociación con la que este colectivo
-cerca de una veintena de hombres- pretendía
llevar a cabo su objetivo.
Una ceremonia tan tradicional
en Tudela como la del Volatín -declarada de Interés
Turístico Nacional junto con la Bajada del Ángel-
dio nombre a esta entidad, formada en la actualidad
por 37 "caballeros" con edades comprendidas
entre los 25 y cerca de los 80 años.
Las Jornadas de Exaltación
de la Verdura, la Gigantada, la procesión de
Santiago, encierros infantiles, festival de villancicos
o la cena de la elástica -chaqueta típica
tudelana-. Estos son algunos de los actos que aparecen
en el "apretado" calendario de la Orden, y
que se suceden a lo largo del año en la capital
ribera. Unos eventos promovidos por un grupo de tudelanos
para el disfrute del conjunto de la ciudadanía.
El agricultor Esteban Galindo
Agorreta preside actualmente la Orden. Anteriormente,
lo hicieron Javier Cordón -primer presidente,
ya fallecido-, José Luis Ochoa, Teodoro González
Coscolla, José Luis Ramírez Álava
o José Antonio Castellano -también fallecido-.
La entidad inauguró su
actual sede, situada en el Centro Mariano -calle Rúa-
en julio de 1996. Antes de disponer de estos locales,
cedidos por el Ayuntamiento, la Orden había tenido
otros lugares de reunión. "Al principio,
se hicieron juntas en el bar Nacional o en la Sociedad
Deportiva Arenas. Eran reuniones en las que se merendaba,
se tomaba algún vino, y surgían ideas
para recuperar tradiciones o hacer cosas. También
se reunían frente al actual juzgado, y, posteriormente,
antes de disponer del local de ahora, la sede se puso
en un edificio a la entrada de donde se encuentra ahora
la plaza de la Judería", explica Javier
Marín Royo, secretario de la asociación
desde 1992. Marín también reconoce que
la entidad, al igual que otras muchas, ha vivido mejores
y peores momentos. "A principio de la década
de los 90 nos quedamos unos pocos. Veíamos que
la cera de la vela se apagaba. Javier Cordón
había sido el motor del colectivo hasta que falleció.
Después, ha ido entrando una remesa de gente
joven que, en mi opinión, aseguran el relevo
y el futuro. No hay que olvidar que la mitad de los
que estamos tenemos más de 60 años, y
son muchas cosas las que hay que organizar", añade.
Actos todo el año
La Orden del Volatín es
una de las entidades tudelanas que más eventos
promueve a lo largo de prácticamente todo el
año. "Prácticamente hay una actividad
cada mes, salvo en el verano, después de fiestas",
dice Marín.
En estos momentos, la entidad
prepara la celebración de una nueva edición
de la cena de la elástica -prevista para finales
de noviembre-, en la que espera reunir a más
de 150 personas, al igual que en ediciones anteriores.
El festival de villancicos, en el que participarán
escolares de distintos centros de la ciudad, completará
la actividad de este año.
La bendición de animales
en la festividad de San Antón -una tradición
que recuperó el año pasado- será
el punto de partida de los eventos promovidos para el
2003. Continuarán en Semana Santa -Sábado
Santo- con el lanzamiento, desde la Casa del Reloj que
preside la plaza de los Fueros, de balones y golosinas
para los chavales que acudan a la ceremonia del Volatín,
y la celebración, ese mismo día, de su
fiesta. En mayo, las Jornadas de Exaltación de
la Verdura y la entrega de culecas a los niños
en la romería del Cristo acaparan la atención
de los socios. La procesión de Santiago, la gigantada
del día de Santa Ana y los encierros infantiles
son algunos de los actos que promueve la entidad para
las fiestas de la ciudad, del 24 al 30 de julio.
"Estos eventos están
ya institucionalizados, pero ha habido otros muchos
que han surgido de la Orden y que han retomado otras
entidades o el Ayuntamiento, algo que nos parece maravilloso",
matiza Marín. "La entidad hizo muchos años
la cabalgata de Reyes, promovió la escuela de
jotas y el monumento a la jota, hacía concursos
de postales navideñas y donó al Ayuntamiento
los dos gigantes que les regalaron distintas comparsas
navarras con el fin de que se comprometiera a hacerles
las parejas y formar la actual comparsa", refleja.
La mejor medalla
La Orden del Volatín
aboga, en estos momentos, por mantener todos los actos
que ha promoviendo desde que se fundó. "En
cualquier caso, siempre habrá alguna otra cosa
que pueda surgir, porque la gente joven viene pegando
fuerte. Todo lo que hemos ido poniendo en marcha cada
vez va a más, en cuanto a participación,
y eso es lo que nos agrada. Nuestro objetivo es bonito.
La mejor medalla que pueden dar a la Orden es ver disfrutar,
por ejemplo, a los chavales, corriendo ante un torico
simulado o cogiendo un balón de los que lanzamos
el día del Volatín desde la Casa del Reloj.
Son costumbres bonitas, del pueblo", afirma el
secretario, quien aboga por potenciarlos.
"Este tipo de eventos de
Tudela, tan nuestros, se hacen con el corazón.
Da igual quién los promueva, lo importante es
no perderlos. Esta ciudad, afortunadamente, cuenta con
una serie de colectivos estupendos. Cuando la Orden
los ha necesitado, allí han estado siempre. Lo
están haciendo bien", concluye Marín.
| COMPARSA
PARA TUDELA. En 1986, varios miembros de la Orden
-en la foto- posaron con las dos figuras que les
regalaron varias comparsas de gigantes y gaiteros
navarras, y que donaron a la ciudad |
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Fundación.
La Orden del Volatín se fundó el 14 de
octubre de 1970 con el fin de recuperar, potenciar y
mejorar las tradiciones navarras, en especial las de
la Ribera.
Los socios.
Un total de 37 caballeros -todos ellos de Tudela- integran
esta entidad, incluido su presidente, Esteban Galindo
Agorreta. Se trata de Teodoro González Coscolla,
Alfredo Riega Jiménez, Alberto Ramírez
Gamen, José López Pérez, Andrés
Escribano Boldova, Jesús Casado Salvatierra,
Luis Munárriz Marín, Luis Luzán
Gómara, Román Luzán Suescun, Javier
Marín Royo (secretario), Félix Gil Gil,
Rodolfo Munárriz Clemos, Luis Eduardo Gil Munilla,
Mario Yagüe Gómez, Miguel Arnedo Jiménez,
José Aguado Hernández, Esteban Galindo
Pérez de Lazarraga, Vicente González Remón,
Ángel González Salillas, Joaquín
Burgaleta Clemos, Vicente Aguado Hernández, Javier
Añón Diago, José C. Sebastián
Ciria, Ignacio Pérez Aguado, Juan Ignacio Celaya
Fuentes, Jesús Mª Arellano Huguet, Rafael
Remírez de Ganuza Casado, Carlos V. Martínez
Lasheras, Ignacio Lizaldre Escalada, Javier Bordonaba
Martínez, Javier Gil Gimeno, Luis Gil Gimeno,
Manuel Jiménez Laita, Ricardo Ruano Enériz,
Bruno Belío Gimeno y Julián López
Jimeno.
La sede.
La Orden tiene su sede en la planta baja del Centro
Mariano, ubicado en la calle Rúa, en pleno casco
viejo de la ciudad.
Cuotas.
Cada integrante de la asociación abona una cuota
mensual de 3 euros (500 pesetas).
Presupuesto anual.
Ronda los 27.000 euros (cerca de 4,5 millones de pesetas).
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