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Las existencias de vino almacenado
en España bajaron, por vez primera en los últimos
siete años, un 2,6 por ciento, según datos
de la Federación Española del Vino (FEV),
patronal del sector que agrupa a más del 80 por
ciento de la producción
La campaña 2001-2002,
que en el sector del vino va del 1 de agosto al 31 de
julio, he hecho que las cantidades almacenadas pasen
de los 34,78 millones de hectolitros a 32,23 millones
de hectolitros.
Esta bajada, según el
vicesecretario general de la FEV, Rafael del Rey, se
debió a "la menor presión sobre el
sector que supone una cosecha más corta, en torno
a los 30 millones de hectolitros y a una subida de las
exportaciones de un 9,6 por ciento, que compensó
la caída en un 4,2 por ciento del consumo interno.
Del Rey resaltó que las
ventas en el exterior, que alcanzaron los 9,91 millones
de hectolitros, "van bien, pero no son suficientes
para ganarle la partida a los productores del Nuevo
Mundo (Australia, Chile, Estados Unidos...) en los grandes
mercados como Alemania o Gran Bretaña.
Las destilaciones, que generalmente
van destinadas a la elaboración de bebidas espirituosas,
pero que también son una vía de escape
cuando hay sobreproducción, disminuyeron en España,
a la par que están aumentado en Francia e Italia,
que han solicitado este año esta medida coyuntural
que afecta a 4,5 y 5 millones de hectolitros respectivamente.
España, que no acudió
a la destilación de crisis en esta campaña,
dedicó durante la campaña 2001-2002 casi
siete millones de hectolitros, de un total de 12 millones
en el seno de la UE, a la destilación para uso
de boca (57,8 por ciento del total) y en 2002-2003 6,75
millones de hectolitros de un total de 8,8 millones
(76 por ciento del total).
El nuevo presidente de la FEV,
Pedro Oyarzábal, presidente de la empresa Bodegas
y Bebidas, que sustituye a José Luis Bonet, de
Freixenet, señaló, tras su toma de posesión,
que "una de nuestras prioridades es conseguir la
denominación de Vinos de la Tierra de España
para vender en el extranjero".
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